sábado, 6 de noviembre de 2010

Siempre intentarlo...


Todo lo que hagas en la vida será insignificante, pero es muy importante que lo hagas. Como cuando alguien entra en tu vida y una mínima parte de ti dice "no estás preparada para hacerlo", pero la otra parte dice "hazlo tuyo para siempre".

Cuando sentí tu cuerpo por primera vez junto al mío, un estremecimiento extraordinario recorrió todo mi cuerpo. Sentí que nada podía compararse a esa situación, a ese alivio de estrecharte entre mis brazos y sentirte mío.

Hoy, tu piel desnuda sobre mi piel desnuda, tu sexo pidiendo a gritos mi alivio, tu cuerpo arrancado del paraíso y yo ofreciéndome a ti en la más antigua y absoluta entrega. Hoy siento que todo mi cuerpo está volando por una superficie desconocida, que esto es nuevo y que da un poco de miedo.

Tus besos cálidos, calientes, sexuales, adictivos, son el rincón en el que me agazapo, con mis sentimientos, y el punto de partida para la consumación, para el poder, para el éxtasis...

Rodar por la cama, colarme en tu abrazo y hacerte mío... volar por los entresijos de posturas, palabras y gemidos para finalmente descansar sobre tu cuerpo, como hace pocos minutos, para sentir que la vida se me escapa entre tu piel y que poco me importa que así sea.

Estoy rendida y soy consciente de lo que ello supone...

viernes, 5 de noviembre de 2010

Cielo e infierno

Creo en el cielo y también en el infierno. Nunca los he visto pero creo que existen. Deben existir porque, sin un paraíso y sin un infierno, estaríamos destinados a vivir en el limbo.


El cielo, el infierno, el limbo... nadie sabe para donde vamos así que, que alivio cuando llegamos ¿no? Pero lo que sí sabemos con certeza son los momentos que nos llevan a otro lugar, los momentos quen os dan el paraíso en la tierra.




Y quizás, por ahora, eso es todo lo que necesitamos saber.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Oscuridad


Cuando eres pequeño, la noche te da miedo porque hay monstruos escondidos bajo la cama. Cuando creces, esos monstruos son diferentes, la inseguridad, la soledad, el arrepentimiento... Y aunque seas mayor y más sabio, sigues teniendo miedo a la oscuridad.


Dormir es lo más fácil del mundo, sólo hay que... cerrar los ojos. Pero para muchos de nosotros, el sueño parece fuerta de nuestro alcance. Queremos dormir pero no sabemos como hacerlo.


Pero cuando nos enfrentamos a nuestros demonios, a nuestros miedos y buscamos ayuda en los demás, la noche no da tanto miedo porque nos damos cuenta de queno estamos solos en la oscuridad.