jueves, 4 de noviembre de 2010

Oscuridad


Cuando eres pequeño, la noche te da miedo porque hay monstruos escondidos bajo la cama. Cuando creces, esos monstruos son diferentes, la inseguridad, la soledad, el arrepentimiento... Y aunque seas mayor y más sabio, sigues teniendo miedo a la oscuridad.


Dormir es lo más fácil del mundo, sólo hay que... cerrar los ojos. Pero para muchos de nosotros, el sueño parece fuerta de nuestro alcance. Queremos dormir pero no sabemos como hacerlo.


Pero cuando nos enfrentamos a nuestros demonios, a nuestros miedos y buscamos ayuda en los demás, la noche no da tanto miedo porque nos damos cuenta de queno estamos solos en la oscuridad.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Miedo


Todos tenemos miedo, hasta el más fuerte por ejemplo, de no serlo. El más débil del fuerte. Hay quien teme a la oscuridad. Raros casos a la luz. Hay quien tiene miedo de las calles, de la noche, de la ciudad...


A veces me preguntan si no le tengo miedo a nada y pienso qué responder. Porque a veces siento que no le temo a nada y otras veces a todo. Si por mi fuera, el universo me es pequeño, con buenas voluntades, pero viendo el mundo que me rodea, me siento aterrado... a despertar y a no despertar... a la ansiedad que me ahoga en mi prisión... al futuro, y porque no, también al pasado.


Recuerdo días más felices donde el miedo solo me acompañaba, no me asustaba. ¿Que si tengo miedo? No, posiblemente sea capaz de enfrentarme sola a todo. ¿Que si tengo miedo? Sin duda.


Quisiera despertar un día y sólo ver nobleza, buenas acciones, buenas palabras, pureza... Quisiera despertar un día y que alguien me dijera con un sonrisa en los labios que todo lo malo se ha terminado, que el mundo ya no tiene miedo, que la gente es mejor, que se aman, que se quieren, que se respetan, que no se juzgan, que se cuidan... Quisiera despertarme y no ver un mundo perfecto, sólo muchas más mejores personas... Entonces, entonces no tendré miedo...

martes, 2 de noviembre de 2010

El primer y último amor


El primer amor y el último, se sienten igual... eso es lo que se tarda en entender. Nos damos cuenta de esto cuando llega el día en el que eres capaz de ver que, en esa pareja sólo quedas tú y que lo único que te ata a él es la herida que te causó...


... y que haciéndola sangrar, no mantienes vivo su recuerdo, sino el dolor de la pérdida...